Historia de la Arqueología en Estambul.

Estándar

sunset_over_bosphorusEstambul, “La perla de Mármara”, es hoy una megalópolis de mas de diez millones de habitantes y la ciudad más importante de Turquía, aunque su capital sea Ankara. La ubicación estratégica de la ciudad, en una península triangular que controla el Helesponto, continúa siendo la fuente de prosperidad de la ciudad, como lo ha sido en todas las épocas, a lo que se suma ahora el turismo para contemplar sus maravillas.

Sin embargo, Estambul no fue siempre Estambul.  “Εἰς τὴν Πόλιν”, “a la ciudad”, es la expresión griega con la que sus habitantes se referían a la urbe, y que los turcos terminaron por convertir en el topónimo actual de la ciudad. Y es que Estambul es sólo “recientemente” turca, desde 1453, pero fue griega desde que el mítico aventurero Byzas fundara la antigua Bizancio en lo que hoy es la punta del serrallo, en el 657 a.C. Después pasó a formar parte del Imperio Romano, en 191 a.C., ignorando el destino que le esperaba algunos siglos más tarde. En efecto, en el siglo IV d.C el Imperio Romano había cambiado: los enemigos-godos y persas-amenazaban las fronteras orientales y una nueva religión comenzaba a imperar, el cristianismo. En esa tesitura el emperador Constantino decidió cambiar la capitalidad del Imperio y para ello eligió Bizancio, a la que rebautizó con su propio nombre: Constantinopla. Desde entonces y tras la caída de Roma esta fue la capital del Imperio Bizantino durante más de mil años, hasta que fue conquistada por el Sultán Turco Mehmet II en 1453. Pero ¿Queda algo de Constantinopla debajo de Estambul?

map_of_constantinople_28142229_by_florentine_cartographer_cristoforo_buondelmonteNaturalmente, tenemos las fuentes históricas bizantinas para saber como fue la ciudad y los restos que áun permanecen en pie, como la Iglesia de Santa Sofía, la columna de Constantino, la muralla o la Puerta Dorada. Pero hay que retrotraerse a la época del humanismo para encontrar a los primeros viajeros y eruditos que se interesaron por la antigua Constantinopla, cuando en el siglo XV apenas era una sombra de lo que fue, una verdadera ruina. Destacado es el nombre de Cristóforo buondelmonti, pionero en el interés por la antigua Grecia, que recorrió el Egeo durante dos décadas, de 1410 a 1430. También visitó Estambul y nos dejó el primer mapa conservado de la ciudad, donde se advierten algunos monumentos, como Santa Sofía y el hipódromo. Otro temprano humanista nos dejó dibujos que nos ayudan a reconstruir los monumentos romanos de la ciudad: Ciriaco de Ancona acompañó al ejércido turco durante la toma de la ciudad, y dibujó la espléndida estatua ecuestre de Justiniano antes de que los invasores la fundieran para borrar todo rastro de los antiguos señores de la ciudad. Un documento importantísOLYMPUS DIGITAL CAMERAimo para conocer el estado de los restos antiguos en la ciudad durante el siglo XVI es la descripción de Constantinopla de Pierre Gilles, verdadero erudito y humanista, conocedor del griego antiguo y el latín, que recorrió oriente al servicio del Cardenal Georges d’Armagnac. En pleno siglo XVI Pierre Guilles es el verdadero padre de la Arqueología Bizantina. Buscó y rebuscó por la ciudad en busca de todo vestigio de ruinas antiguas, siempre con los textos antiguos en la mano, tratando de interpretar los restos y de identificarlos. Sorprende como muchas de sus atribuciones siguen vigentes hoy en día. Sin embargo, ya entonces encontró problemas. Primero, que fue testigo del desmantelamiento de la ciudad: los turcos destruían los edificios bizantinos y reutilizaban sus materiales en sus nuevas construcciones. Segundo, los habitantes griegos de la ciudad ya exasperaban a Pierre Gilles por ignorar la historia de sus propios monumentos cuando éste les preguntaba acerca de los mismos.

braun_hogenberg_i_51_b

Constantinopla en el Siglo XVI según un mapa de la época.

Con todo, no se hicieron grandes avances hasta el siglo XIX. En el XVII y el XVIII se vio la traducción de las obras de Pierre Gilles a varios idiomas, y acaso durante la Ilustración la obra de Gibbon atribuyó al mundo bizantino un aura decadente y corrompida que disuadió a los estudiosos de dedicarse a la bizantinística. No obstante su visión sesgada, The History of the Decline and Fall of the Roman Empire (1776-1788), fue uno de los primeros acercamientos modernos a la historia de Bizancio. Es en el siglo XIX cuando la bizantinística surge con fuerza como disciplina, aunque, es verdad, Estambul siguió siendo más destino de viaje exótico para viajeros occidentales con sueños orientalistas que un verdadero objeto de estudio. Un hito importante fue la creación del Museo Arqueológico de Estambul en 1891, dirigido por Osman Hamdi Bey, aunque el museo no sólo recoge restos de Estambul sino del entonces Imperio Otomano y hoy de toda Turquía. Es al filo del siglo XX, con el avance en los estudios bizantinos en el siglo anterior, cuando aparecen los primeros estudios sobre la topografía y monumentos de la antigua Constantinopla, acompañados de excavaciones arqueológicas de los diferentes institutos arqueológicos de la comunidad internacional: Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia, Austria, EE.UU…

A principios del siglo XX destaca la figura de Jean Ebersolt, estudioso francés, discípulo del gran bizantinista Charles Diehl, doctor por la Sorbona y encargado de la misión francesa en Estambul. Se centró sobre todo en algunos monumentos icónicos de la ciudad, como Santa Sofía o el desaparecido Gran Palacio de los emperadores. Como Pierre Gilles cuatro siglos antes, combinaba el estudio de las fuentes históricas con el conocimiento sobre el terreno. Para las iglesias de Constantinopla es esencial el libro de Alexander Van Milingen, Byzantine Churches of Constantinople (1912), donde estudia todas las iglesias bizantinas supervivientes en la Estambul contemporánea. Otra figura importante en los estudios de topografía constantinopolitana en la primera mitad del siglo XX fue Ernest Mamboury, erudito de origen suizo que trabajó como profesor de Francés en Estambul. Paralelamente, dedicó toda su vida a trazar el mapa de las ruinas y terrazas que asomaban aquí y allá por toda la ciudad, que llegó a conocer como pocos. Su obra es aún hoy día de referencia para los investigadores. Un descubrimiento sin igual llevado a cabo por estas fechas fue el del peristilo de los mosaicos del Gran Palacio. Un incendio acaecido en 1935 sacó a la luz muchas estructuras bizantinas y la misión británica las excavó en 1935-1938 y 1951-1954. Fruto de las prospecciones arqueológicas surgió un conjunto de mosaicos sin igual por su calidad en todo el mundo romano, que ha sido atribuido a la época de Justiniano. Recientemente se han llevado a cabo nuevas excavaciones (1983-1997) a cargo de un equipo austriaco dirigido por el doctor Werner Jobst.1600-mosaicmuseumtiger

Un detalle del peristilo los mosaicos del Gran Palacio.

Otra figura ineludible en la primera mitad del siglo es Alfons Maria Schneider, de origen alemán, doctor en arqueología cristiana y profesor de Arte Bizantino e Islámico, que llevó a cabo excavaciones en el área de Santa Sofía, desenterrando en el atrio los magníficos restos de la basílica número 2, es decir, no la original, construida por Constancio II en 360, sino la reconstruida tras un incendio por Teodosio II, en estilo teodosiano, en torno a 420. Sus monumentales restos pueden verse hoy a los pies del salomónico edificio erigido por Justiniano para reemplazar el anterior, destruido durante la revuelta de Niká. 

800px-istanbul-hagia_sophia009Un friso de la Santa Sofía Teodosiana.

Después de la II Guerra Mundial las excavaciones continuaron. Por ejemplo, en el entorno de la actual plaza de Beyazit, donde Casson y Talbot Rice ya habían excavado en los años 30, se descubrieron los restos del  foro de Teodosio, emergiendo las bases de los gigantescos arcos de Triunfo que daban acceso a la plaza pública, en cuyo centro se ubicaba una columna monumental historiada a semejanza de la de Trajano en Roma. Destacadísimos fueron también los hallazgos en el área de Saraçhane, donde Martin Harrison, de la universidad de Oxford, encontró la cimentación y algunos restos de la decoración de la mítica iglesia de San Polieucto. Esta iglesia fue una construcción monumental coronada por una inmensa cúpula, precedente de Santa Sofía, erigida pocos años antes que ésta por la aristócrata Anicia Juliana, que rivalizaba con el emperador Justiniano. Sin embargo, nada quedaba de ella y nada se sabía de su ubicación. El estudio del bizantinista Ihor Sevchenko sobre los epigramas hallados en Saraçhane pudo determinar que estos restos pertenecían a la iglesia de San Polieucto. Los pilares del templo, de los que fue despojado en 1204, decoran hoy la plaza de San Marcos en Venecia, conocidos como “pilari acritani”, por atribuirles la tradición un origen en la ciudad de San Juan de Acre. Un capitel conservado en el Museo Arqueológico de Cataluña también se considera que procede de esta iglesia, fruto del expolio de los cruzados.archc3a4ologisches_museum_istanbul_2010

Suntuosos restos de la decoración esculpida de la Iglesia de San Polieucto, con el epigrama poético que ayudó a identificar el templo.

Los años 1960 vieron la publicación de dos de los estudios más importantes acerca de la topografía de la Constantinopla bizantina. El primero de ellos sigue siendo hoy el de referencia acerca de la ciudad y como tal es citado por los principales investigadores sobre el tema. Se trata de Constantinople Byzantine, développement urbain et répertoire topographique (1964) de Raymond Janin, sacerdote de origen francés que pasó gran parte de su vida Estambul. Como anteriores estudiosos, su obra compagina los descubrimientos arqueológicos con un riguroso conocimiento de las fuentes acerca de la ciudad. El texto va además acompañado de una detalladísima variedad de mapas y planos topográficos y arqueológicos de la ciudad que permiten seguir el texto con mayor facilidad. Además, el citado se complementa con su obra monumental, publicada en los años 1950, sobre la geografía eclesiástica del Imperio Bizantino, en varios volúmenes, el número III dedicado a la capital imperial. El otro gran estudio de la década de los 1960 es el de Rodolphe Guilland, doctor en letras, titulado Études de topographie de Constantinople Byzantine (1969), en dos volúmenes, donde estudia especialmente el entorno de Santa Sofía y el área ocupada por el antiguo Gran Palacio, actualizando la obra de Ebersolt. Otro texto más reciente es el del destacado bizantinista Cyril Mango, Le développement urbain de Constantinople (IVe-VIIe siècles) (1985) en el que se acerca al nacimiento de la capital y su posterior desarrollo en los primeros siglos de su existencia, deteniéndose en sus principales hitos artísticos y arquitectónicos, e incorporando fuentes más tardías como las patriografías de la urbe. También es destacada, por ejemplo, la contribución del equipo italiano liderado por Alessandra Ricci, que ha excavado la orilla asiática del bósforo en busca de los suburbios de la urbe. Allí estudiaron las ruinas atribuidas al exótico palacio de Bryas, construido por emperador Teófilo, y que esta estudiosa quiere identificar con un monasterio (1998). Una publicación más reciente, pero esencial para los arqueólogos en Estambul es la de Jonathan Bardill, Brickstamps of Constantinople, (2004), donde recopila todas las variedades de ladrillo usadas en la ciudad, su datación y sellado. Finalmente, hay que referirse a las excavaciones arqueológicas que se están llevando a cabo actualmente en el área, ahora drenada, que una vez ocupó el Puerto de Teodosio. Allí se han hallado los restos de 35 navíos de época bizantina. Importante también es la incorporación del Patrimonio arqueológico al panorama turístico de Estambul. Por ejemplo, el hotel Four Seasons ha incorporado diversas instalaciones para que puedan contemplarse los restos del Gran Palacio que se encuentran bajo el nivel actual del suelo. En esta incompleto resumen sobre los estudios en Estambul no podría faltar una alusión a la publicación períodica Dumbarton Oaks Papers, publicada por el instituto homónimo de Harvard, donde abundan las investigaciones sobre el área bizantina y particularmente sobre Estambul-Constantinopla.

n_53181_1

Restos de un barco comercial bizantino hallado en el puerto de Teodosio.

Tambien quisiera llamar la atención sobre las desafortunadas decisiones que el gobierno turco ha tomado en los últimos años respecto del Patrimonio bizantino, que parece ignorar, si no despreciar. El importantísimo sitio arqueológico de San Juan de Studion parece ser que va a convertirse en una mezquita, como ha ocurrido con el otro gran conjunto arqueológico del monasterio de Pantokrator, para colmo con fondos internacionales. Muchos monumentos bizantinos de la ciudad están en pésimas condiciones y en una situación de lamentable abandono: las murallas se caen, y su museo ha sido cerrado; otro tanto con los palacios  de Porfirogénito y Boukoleon, (este último que amenaza con derrumbarse), son ahora refugio habitual de personas sin techo y drogadictos, llenos de orines, heces y basura de toda clase, mientras que antaño a sus balcones se asomaron Justiniano y Teodora, mirando al estrecho.

En fin, para finalizar esta entrada voy a referirme a un medio actual para acercarnos a la realidad de ciudades antiguas: las reconstrucciones. En el caso de Constantinopla, la ciudad tiene dos principales. Una es la llevada a cabo por el artista francés Antoine Helbert, apasionado de Bizancio, que no sin una amplia revisión de la bibliografía, se propuso recrear una Bizancio utópica con todos los monumentos en su máximo esplendor.

constantinople_4Parte de la obra de Antoine Helbert, extremo oriental de la Península de Estambul, con el foro de Constantino, el Hipódromo, Santa Sofía y el Gran Palacio.

La otra gran reconstrucción entra en el campo de lo digital, y es bastante conocida, Byzantium 1200. Con una finalidad análoga a la de Helbert, dos diseñadores digitales turcos, Nuray Bal Hologlu y Mine Derin Ulugercek, han reconstruido la ciudad de Constantino en el Bósforo tal y como habría sido antes del saqueo cruzado de 1204, si todos los monumentos hubieran llegado en perfecto estado hasta esa época. Además, su proyecto viene avalado por importantes bizantinistas como Albrecht Berger, Johnathan Bardill, Robert Ousterhout y Jan Kostenec. Éste último firma el texto que acompaña el libro publicado con esta reconstrucción acerca del área del Gran Palacio, con el título de Walking trhu Byzantium, Great Palace Region (2007).

bucoleon

El palacio de Boukoleon según la reconstrucción digital de Byzantium 1200.

Yo mismo y un amigo estamos llevando a cabo una reconstrucción del Palacio Imperial de Constantinopla sirviéndonos del conocido videojuego Minecraft, lo que facilita su difusión a públicos amplios de todas las edades y registros. En el enlace podéis ver el progreso del proyecto y nuestras reconstrucciones ya terminadas (una de ellas de la ciudad de Roma en el siglo V. d. C).

konstantinopolis8-2399547356

Vista, desde los consistorios, de las termas de Zeuxippos, con las Scholae y la Chalke a la derecha, y el Milion a la izquierda. Al fondo, la columna de Justiniano y la basílica de Santa Sofía.

Autor: Alfredo Calahorra

Webs de utilidad:

http://www.dainst.org/dai/meldungen (Deutsche Archäologische Institut)

http://www.ifea-istanbul.net/ (Institut français d’Études Anatoliennes, IFEA)

http://biaa.ac.uk/ (British Institute at Ankara BIAA)

http://www.doaks.org/ (Dumbarton Oaks Institute)

http://www.istanbularkeoloji.gov.tr/web/32-238-1-1/muze_-_en/museum/announcements/yenikapi_excavations (Museo Arqueológico de Estambul, excavaciones en Yenicapi)

Bibliografía para profundizar (que se note que es lo mío):

JONATHAN BARDILL, Brickstamps of Constantinople, Vol. I y II, (Oxford: Oxford University Press, 2010). Véase bibliografía para otros trabajos más específicos del autor.

HANS-GEORG BECK, Constantinople: the Rise of a New Capital in the East, en Age of Spirituality: a Symposium, (Princeton: Princeton University Press, 1980), 29-38.

G. BRETT, G. MARTINY, R. STEVENSON, The Great Palace of the Byzantine Emperors, Being a First Report on the Excavations Carried Out in Istanbul on Behalf of the Walker Trust, (University of St. Andrews, 1947).

CASSON y TALBOT RICE, Second Report upon the Excavations carried out and near the Hippodrome of Constantinople in 1928, (Londres: 1929).

GILBERT DAGRON, Naissance d’une Capitale: Constantinople et ses Institutions de 330 á 451, (París: Presses Universitaires de France, 1974).

DAGRON, L’Hippodrome de Constantinople. Jeux, peuple et politique, (París: Gallimard, 2011).

JEAN EBERSOLT, Étude sur la Topographie et les Monuments de Constantinople, (Paris: Ernest Lerroux, 1909); Id., Le Grand Palais de Constantinople et le Livre des Cérémonies, (Paris: Ernest Lerroux, 1910).

—Sainte-Sophie de Constantinople, Étude de Topographie d’après les Cérémonies, (Paris, Ernest Lerroux, 1910).

RODOLPHE GUILLAND, Études de Topographie de Constantinople Byzantine, Vol. I-II, (Berlín-Amsterdam: Adolf Hackert, 1968-1969).

HARRISON, “The Church of St. Polyeuctus in Istanbul and the Temple of Solomon”, en Harvard Ukrainian Studies, 7, (1983), 276-279.

— Excavations at Sarchane, Istanbul, Vol I-II, (Princeton: Princeton University Press, 1986)

— A Temple for Byzantium: The Discovery and Excavation of Anicia Juliana’s Palace Church in Istanbul, (Londres: Harvey Miller, 1989).

RAYMOND JANIN, Constantinople Byzantine, Développement Urbain et Repertoire Topographique, (Paris: Institut Français d’Études Byzantines, 1964).

— La Géographie Ecclésiastique de l’Empire Byzantin, (Paris, Institut Français d´Études Byzantines, 1969).

WENER JOBST, Mosaikenforschung im Kaiserpalast von Konstantinopel, 1983-1988, (VOÄW, 1992).

JAN KOSTENEC y TAYFUN ÖNER, Walking thru Byzantium, Great Palace Region, (Estambul: 2007).

PAUL MAGDALINO, Medieval Constantinople, en Studies on the History and Topography of Byzantine Constantinople, (Aldershot: Ashgate, 2007), 1-111.

ERNEST MAMBOURY y THEODOR WIENNER, Die Kaiserpaläste von Konstantinopel zwischen Hippodrom und Marmara-Meer, (Berlín: Walter de Gruyter, 1934)

MAMBOURY, “Les fouilles Byzantines à Istanbul et dans sa banlieue immédiate aux XIX et XXe siècles”, en Byzantion, XI, (1936), 229-283.

— “Les fouilles Byzantines à Istanbul et dans sa banlieue immédiate en 1936-1937”, en Byzantion, (1938), 301-310

— “Les briques Byzantines marquées du chrisme”, en Annuaire de l’Institut de Philologie et d’Histoire Orientales, IX, (1949), 449–462

— “Une nouvelle lecture raisonnée des inscriptions de briques Byzantines et l’emploi de ces dernières dans la datation des monuments des Ve et VIe siècles”, en Byzantion, XIX, (1949), 113-125

— “Les fouilles Byzantine à Istanbul et ses environs et les trouvailles archéologiques faites au cours de constructions au de travaux officials et privés depuis 1936”, en Byzantion, XXI, (1951), 425-459.

— “Contribution à la topographie générale de Constantinople”, en Actes du VIe Congress Internationale d’ Études Byzantines, 1948, vol. II, (1951), 243-253.

CYRIL MANGO y IHOR ŠEVČENKO, “Remains of the church of Saint Polyeuctus in Constantinople”, en DOP, XV, (1961), 243-247.

MANGO, M. VECKERS y E.D. FRANCIS, “The Palace of Lausos at Constantinople and its Collection of Ancient Statues”, en Journal of the History of Collections, 4, (1992), 89-98.

MANGO, “Autour du Grand Palais de Constantinople”, en Cahiers Archéologiques, fin de l’antiquité et moyen âge, 5, (1951), 179-186.

—The Brazen House. A Study on the Vestibule of the Imperial Palace of Constantinople, Copenhague, 1959.

—Le Développement Urbain de Constantinople (IV-VII siècles), (París: Diffusion de Boccard, 1985).

— “The Developpement of Constantinople as an Urban Centre”, en The Seventeenth International Byzantine Congress, Main Papers, New Rochelle, (Nueva York, 1986), 117-136.

—Studies on Constantinople, (Aldershot, Routledhe, 1993); VV.AA, Constantinople and its Hinterland, (ed. C. MANGO y G. DAGRON), (Aldeshort: Ashgate, 1993).

— “Constantine’s column”en Studies on Constantinople, (Aldershot, Routledhe, 1993), III 1-7.
— “The date of the Studius Basilica at Istanbul”, en op.cit., (1993), XII 115-122.
— “The Triumphal Way of Constantinople and the Golden Gate”, en DOP, 54, (2000), 173-188.

— “Constantines porphyry column and the Chapel of St. Constantine” en Studies on Constantinople, (Aldershot, Routledhe, 1993), IV 103-110.

ALEXANDER VAN MILINGEN, Byzantine Constantinople, The Walls of the City and Adjoining Historical Sites, (Londres: John Murray, 1899).

—Id., Byzantine Churches in Constantinople, (Londres: MacMillan & Co., 1912).

WOLFANG MÜLLER-WIENNER, Bildlexikon zur Topographie Istanbuls. Byzantion, Konstantinupolis, Istanbul bis zum Beginn des 17. Jahrhundert, (Tubinga: Wasmuth, 1977).

DAVID TALBOT RICE, “Excavations at Bodrum Camii”, en Byzantion, VII, (1933), 151-74.

— “Excavations on the Great Palace of the Byzantine Emperors”, en Actes du Congrès Internationale d’Études Byzantines, Tesalónica, (1953), 464-471.

—Annual of the Archaeological Museums of Istanbul, VIII, (1958), 71-73.

ALFONS MARIA SCHNEIDER, Byzanz. Vorarbeiten zur Topographie und Archäologie der Stadt, (Berlín: Istanbuler Forschungen, 1936).

—Die Hagia Sophia zu Konstantinopel, (Berlín: Bilderhefte Antike Kunst, 1939).

—Die Grabung im Westhof der Sophienkirche zu Istanbul, (Berlín: Istanbuler Forschungen, 1941).

—Konstantinopel. Gesicht und Gestalt einer geschichtlichen Weltmetropole. (Berlín: F. Kupferberg, 1956).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s